La guarida de las almas

La guarida de las almas

martes, 28 de junio de 2011

Nunca se olvida...

Cruzaron sus miradas. No se dieron cuenta, ella, volvió a mirar...Allí estaba él, pensativo. Se giró, se miraron a lo ojos, como diez sengundos, la gente pasaban por alrededor, pero ellos estaban solo, con una mirada que saltaban chispas. Ella avanzaba con un lento caminar, 'clap, clap' sus tacones de 14 centimetros golpeaban el suelo delicadamente y, a la vez, con seguridad en cada paso. Él, seguia quieto, inmobil, mirandola, mirando al único pensamiento de su cabeza en los últimos meses. Cesarón los pasos de ella, él, que tanto la había esperado, anonadado de no creer que la tenía ante sus ojos, no reacciono. Perplejo como una estatua, seguía sin moverse. Ella, en un arrebato de locura lo abrazó con tanta ternura, que él pensaba que si se hubiera muerto allí mismo le hubiera dado ni la más remota importancia. El primer amor, nunca se olvida.

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