De gritar en silencio me quedé afonica... puta agonía que divaga en mí día a día, con esa maldita manía de evitar que sonria, idiota tristeza que ahoga mi corazón sin piedad ni poesía, melancolía corre por las venas que bombea dicho aparato funcional que aunque sea terminal, lleno de recuerdos se hayará mañana al alba escuchando su llanto callado una vez más...
Discuto con mente y alma mientras que el corazón discrepa a todo comentario contradictorio a su postura, tan señorial como ninguna la mantiene intacta en su amargura. Cadenas de recuerdos amargos lo degollan poco a poco mientras suplica piedad entre sozollos... "Larga vida al amor, que hoy por ti muero, hoy por ti sufro, pero cuando te vayas no habrá dolor sobre estas paredes latentes que sin miedo piden comprensión". Mientras el deseo de volar que el alma anela, la vida pasa y vuela con su manto impregna los cachos de recuerdos que aún nos quedan, que aún recuerdan este ser inerte, postrado en una cama con el estómago encogido por las ganas de verte, y la mente nula por las pasadas putas que la vida nos juega y nos desnuda jugando al streep-poker en esta noche oscura... Donde tu recuerdo me invade y el dolor abruma.
La vida sigue
Reflexiones, relatos y comentarios de una adolescente con los pies en la tierra
La guarida de las almas
sábado, 22 de junio de 2013
Sistema (no) funcional.
miércoles, 13 de marzo de 2013
They? (III)
Ella lloraba, no podía parar, esquivaba sus miradas, pues él la quería ayudar. Ella era un mar de lágrimas y él quería ser el hombro en el que se podía apoyar, pero encerrada entre sollozos lo quiso rechazar. Él con su constancia, ella desesperaba, pues no le quedaban fuerzas ni ganas para seguir con esta locura, sigue viviendo a oscuras, cual túnel sin salida, se fatigaba pensando en aquel maldito dia.
El príncipe del cuento (II)
Lo encontró, aquel hombre que buscaba hace tiempo, ella nunca imaginó encontrarselo de momento. Lo vio, tropezó, se paró el tiempo, y su reloj de corazón le gritó 'este es el comienzo'. Timidamente lo miraba cabizbaja y su mente le decia 'ponte una sonrisa y levanta', ella como siempre en sus trece se quedaba, no había manera de aprovechar ocasiones acertadas. Acongojada se acercaba como quien no quiere la cosa, pero mirando hacia el suelo tenía cara de sorpresa, pensaba que era una cosa asombrosa, el flechazo nadie se lo quitaria pues lo tenía bien clavado por las costillas. Ésta flecha hacía mariposas, pues se sentía hermosa, era el comienzo de un romance y el fin de una vida dolorosa.
¿Tú crees?
Buscando alguien cuerdo en esta vida pendiente de un hilo, seré yo la loca, pues recuerdo que mi padre solía advertirme de que corriendo no llego a ningún sitio. Todo con constancia, alma y tiempo, y un poco de ironía, hará que nos salve de esta maldita vida. Y es que no entienden estas personas, que si digo de hacer historia no me refiero a la teoría, pues la meta en esta vida es dejar huella, como me dijo mi abuela, nadie muere hasta que nadie lo recuerda. Si hoy digo que me voy a comer el mundo, prepárate para que te muerda, emprendámos juntos este viaje sin tener nada en cuenta.
domingo, 20 de enero de 2013
She cry (I)
No mira su reflejo mañanero, pasa de perder el tiempo, está cansada de pretextos, está ahogandose en medio charco, está esperando que le tiren un salvavidas, es su única salida, porque poco a poco se hunde en su propio mar de lágrimas. Actúa como sí no escuchara comentarios ajenos, pero se los cala muy adentro, como si no viera miradas de desprecio, pero ella sabe que todas les graban un hueco, ese hueco en el que oculta su corazón, que en realidad no le cabe en el pecho, como saldrá de esta situación? Por eso ella vive en la desesperación. Cree tocar el techo de su habitación, comparando como si fuera el cielo, se encierra en su mundo de imaginación, pues el otro sólo tiene marginación. Ella espera a un príncipe desinteresada pues sabe que nunca llegará tal, ya no tacha los dias en su calendario pues ya no quiere cumplir otro año más, sólo espera el dia que algo pasara y la cambiara para ser feliz en otra ciudad.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Fuiste tú.
Ya no te volverá a mirar aquella chica con los ojos encharcados, ni volverá a decirte que te quiere con toda su alma, no habrán más de sus disculpas por tus errores, ni más abrazos con calor eterno. Ya no. La perdiste. Duele, lo sé. Pero más le dolió a ella girar la cara y dejarte en el pasado, más le dolió seguir adelante sin fuerzas, infinitamente más verte feliz con otra, simplemente alejarse de ti la destrozó en mil pedazos, cachitos pequeños de vida que se fueron deteriorando con mentiras y malas pasadas. Ella, molida tras su enorme logro por haberte dejado ir y tú, tú buscando amor, pero nunca comparable al que ella te daba. Se preguntaba el por qué de tu comportamiento, qué hacia mal ella, hasta llegó a pensar que ella era el error. Pero los dos sabemos que ella no era el problema, pero sí la que pagó las consecuencias. Tan débil cual rosa en invierno se vio obligada a arrastrar sentimientos y una vida entera a tu lado. Por primera vez no se tragó su orgullo frente a ti y te dijo toda la verdad. Pasmarote como siempre, no supiste reaccionar. La verdad y razón corrían entre sus palabras pronunciadas por el último álito de aire que llevaba conservando para dichosa ocasión. Yo se que tú pensabas que no era ella, no la reconocías. La hiciste un monstruo, la engañaste y ella se transformó a base de tus idioteces y comentarios despreciables hacia su ser. Ella, tan dulce y risueña, de aspecto frágil pero fuerte de corazón. Era perfecta como ella misma. Y tú, inepto, hipócrita, desdichado y miserable ser, la mataste.
Title.
Siento que no avanzo como debería, tal vez todo sea cosa mía, pero cuando me levanto todos los días reflexiono ante al espejo, pensando en que soy como el resto, como la mayoría. Intento tener la mente fría, y evadirla de todo deseo suicida que se pueda llevar a cabo, total en esta vida no conoces a nadie que no te quiera meter el clavo. Avanzan las horas y con ellas la agonía de que la ropa se mantenga lisa, la apariencia sea precisa, pero que más da sí en este mundo todo va deprisa. Personas que no saben que es la risa, les cuesta sacar una sonrisa en su monótona vida concisa, más allá de un logro humanista o de la fe pacifista, sólo buscan la precisa clave del oro y el bronce, repugnante, me dan grima. A diferencia de ellas, yo soy un tanto caritativa, comparto alegrías sin pedir algo a cambio, me gusta ver felicidad hasta por el extrarradio.